El bien común

Corren malos tiempos para el bien común. La sociedad del individualismo hedonista socava las bases de la vida social y política y los intereses y conveniencias individuales y de unos pocos se imponen sobre las necesidades del bien común. Para entenderlo mejor, es bueno preguntarse: “¿qué es el bien común?”. El bien común consiste en la creación de las mejores condiciones sociales posibles en cada momento para que cada persona y todas las personas puedan vivir de acuerdo a su dignidad y realizarse como personas. Sin embargo, el individualismo no admite nada de esto, porque hace falta aceptar y poner en práctica cuatro ideas básicas:
  1. El respeto a la dignidad de la persona y la búsqueda de su reconocimiento práctico.
  2. El desarrollo social justo, de forma que se facilite a cada uno lo que necesita para una vida verdaderamente humana.
  3. La paz como la estabilidad y la seguridad de un orden social justo.
  4. La prioridad de las necesidades de los empobrecidos.
Y en una sociedad como la nuestra, donde el interés individual hacer perder y debilita la perspectiva del bien común, los empobrecidos son especialmente golpeados y queda debilitada la misma entraña de la democracia. Nuestros sistemas democráticos están en crisis porque han perdido la capacidad de decidir según el bien común. Las respuestas a todos los interrogantes que se plantean en sociedad son examinados según criterios de fuerza electoral o financiera de los grupos que sostienen a los partidos políticos. Esto es una desviación y solo genera desconfianza y apatía en las personas, que cada vez participan menos de la política y se desvanece el espíritu cívico entre la población. La búsqueda del bien común también tiene una dimensión trascendente y, de hecho, para la Doctrina Social de la Iglesia, el bien común es superior a cualquier otro interés. La democracia presupone que existe en las personas una capacidad para vivir en comunidad, solidaridad, responsabilidad, etc… Pero estas “virtudes” o valores no crecen en el vacío ni brotan del suelo. ¿De dónde vienen, entonces? Si queremos que existan ciudadanos responsables y participativos, promotores de la igualdad, la libertad y la justicia, ¿cómo los educamos en estos valores y actitudes?

Frase DSI

Todos los individuos y grupos tienen el deber de prestar su colaboración personal al bien común. De donde se sigue la conclusión fundamental de que todos ellos han de acomodar sus intereses a las necesidades de los demás.

Juan XXIII, Pacem in terris n.53

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¿Qué consideras que hace más falta descubrir en nuestros ambientes para que las personas y las organizaciones sociales busquen más y mejor el bien común?

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