La vida económica 1

La economía es una realidad esencial de la vida del ser humano porque no es otra cosa que la manera de organizar la producción y la distribución de los bienes para responder a las necesidades del ser humano. Por eso la economía es política, como actividad humana en la vida social que es. No existen dos realidades paralelas: por un lado la política y por otro la economía. La economía es un aspecto de la vida política. Según la DSI existe una estrecha relación entre economía y ética. Plantear, como muchas veces pretenden algunos, la actividad económica al margen de la ética (de los fines y medios que nos humanizan) es un engaño. Las decisiones y actividades económicas son, siempre, morales o inmorales, nunca están al margen de la moral. La Iglesia subraya que una economía sin rostro humano es un gran problema y daña gravemente nuestra humanidad. Por eso insiste en el carácter humano que debe tener la economía, en el sentido de que su sujeto y fin debe ser siempre la persona. Hay que quitar centralidad a la búsqueda exclusiva de la rentabilidad y poner en el centro a las personas y al bien común. Por eso, la DSI propone un fundamento ético de la economía, el que dota a la economía de fines humanos. Y también propone unos principios éticos para orientar la economía en un sentido humanizador. El fundamento ético de la economía es ser un instrumento para la realización del ser humano y de su vocación a la comunión, a formar una familia humana en la que todos puedan vivir de acuerdo a su dignidad. La economía solo es un instrumento, no un fin en sí misma. De acuerdo con este fundamento, la DSI propone los siguiente criterios éticos para el funcionamiento de la economía:
  • La persona nunca puede ser tratada como un instrumento, sino siempre como sujeto y fin. La economía debe reconocer, respetar y promover la dignidad de la persona.
  • En la actividad económica se debe promover la libertad de la persona.
  • Debe promoverse el derecho de todos a la propiedad de lo necesario para vivir con dignidad, siempre bajo la guía del destino universal de los bienes.
  • La economía debe regirse por la búsqueda del bien común, al que deben subordinarse los intereses particulares.
  • La búsqueda del bien común en la actividad económica sólo es posible desde la práctica de la solidaridad, especialmente desde la solidaridad con los empobrecidos, poniendo en primer lugar en la actividad económica las necesidades y derechos de los empobrecidos.

Frase DSI

Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano.

Francisco, Evangelii gaudium n.55

Actuar

Exponemos un aspecto del funcionamiento de la economía en nuestra sociedad que esté de acuerdo con la manera de entender la economía que hemos explicado en este capítulo y otro aspecto que sea contrario a lo explicado.

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