Este domingo, en que celebramos la solemnidad del apóstol Santiago, es buena ocasión para orar –y recordar– los fundamentos de nuestra fe. Y para, desde ellos, reorientar nuestra vida en humildad y servicio, como manifestaciones del amor, como camino de construcción de nuestra humanidad. ■ Accede a más oraciones aquí. ■ También en Issuu
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