Orar desde el Mundo Obrero

 

Santa María, Madre de Dios • 1 enero 2022

Miro el año terminado y el que está comenzando, con agradecimiento. Descubro la bendición de Dios derramada en mi vida y en la vida obrera. Pido recorrer este nuevo año de la mano de María de Nazaret, tras los pasos del Resucitado. Acojo la Bendición de Dios.

2º Domingo de Navidad • 2 enero 2022

El amor se convierte en caridad cuando percibe, reconoce, adora y ama a Dios presente de esta manera en los hombres, y al hombre viéndole así presente en el seno de Dios. Y con ello no se olvida al hombre mirando a Dios, sino que se mira y se ama al hombre hasta su realidad más viva, hasta su máximo misterio (Rovirosa, O.C. T. III, 467).

Epifanía del Señor • 6 enero 2022

Esta estrella que les ha acompañado durante el camino los introduce en el misterio. Guiados por el Espíritu, reconocen que los criterios de Dios son muy distintos a los de los hombres, que Dios no se manifiesta en la potencia de este mundo, sino que nos habla en la humildad de su amor. El amor de Dios es grande, sí. El amor de Dios es potente, sí. Pero el amor de Dios es humilde, muy humilde. De ese modo, los Magos son modelos de conversión a la verdadera fe porque han dado más crédito a la bondad de Dios que al aparente esplendor del poder (Francisco, Homilía en la Epifanía, 2015).

Bautismo del Señor (9 enero 2022)

El cristianismo, por medio del Bautismo, introduce el elemento sobrenatural en la vida humana, al poner el amor de Cristo como agente fundamental en todo pensamiento, palabra y obra de cualquier bautizado. Al ser el mismo Cristo el motor de los pensamientos, palabras y obras, todo es virtud, todo es trascendente y todo contribuye a la construcción del reino de Dios y de Su Justicia (Rovirosa, OC, T.III. 78).

2º Domingo del Tiempo Ordinario C • 16 enero 2022

Es bueno retomar el tiempo de lo cotidiano, acogiendo la esperanza vivida, reconociendo esos signos de alegría que también estamos llamados a cuidar en la vida obrera, y en la Iglesia.

3er Domingo del Tiempo Ordinario C • 23 enero 2022

Es la Palabra hecha vida mía la que permite que mi vida siga siendo anuncio fresco del Evangelio. En el hoy en que se cumple la Escritura comienza una novedad radical que se inicia con Jesús, que se renueva continuamente en cada creyente que vive la novedad radical del Evangelio. Jesús anuncia en la sinagoga que ese tiempo es posible, que ha comenzado, que Dios lo ha ungido para llevar adelante esa misión, igual que nosotros hemos sido ungidos con la fuerza del Espíritu en nuestro bautismo para continuarla.

IV Domingo del Tiempo Ordinario C • 30 enero 2022

En el libro que hemos publicado con ocasión del 75 aniversario, “Ahora, más que nunca” (pág. 66), Alfonso cuenta el testimonio de un militante con el que se inició, del que dice: “familiarizándose con el Evangelio llegó a participar diariamente en la Eucaristía…una persona que, verdad que descubría en el Evangelio, verdad que incorporaba en su vida, lo que le permitía avanzar un paso, esto le posibilitaba descubrir una nueva verdad, que también incorporaba y así ha avanzado hasta el encuentro con Jesucristo en plenitud”.

V Domingo del Tiempo Ordinario C • 6 febrero 2022

Es el encuentro con Jesucristo, el recordar esa experiencia de amor que hemos vivido -y parece que hemos olvidado- y fiarnos de nuevo de su Palabra, lo que nos hace intentarlo de nuevo, no con nuestros criterios y saberes, sino con los de Dios; no en los lugares trillados, sino abiertos a la novedad de la acción del Espíritu. No solos, sino en comunidad. No como siempre hemos hecho, sino abiertos a la escucha del Espíritu en la vida de los empobrecidos.

VI Domingo del Tiempo Ordinario C • 13 febrero 2022

En las bienaventuranzas Dios –que es el Dios del amor, de la misericordia– se pone de parte de los pobres porque le resulta inaceptable su situación de opresión.  Esa es la Buena Noticia de las Bienaventuranzas, que la pobreza, la miseria humana, la injusticia y la deshumanización de nuestro mundo van contra el querer de Dios.

VII Domingo del Tiempo Ordinario C • 20 febrero 2022

Hay propuestas de Jesús que resulta claro que se dirigen directamente a sus discípulos, a quienes decidimos seguirle. Son condiciones del discipulado. Si queremos seguir a Jesús no tenemos otro camino que el mismo que él recorre vitalmente, porque es el que muestra el verdadero rostro de Dios Padre de Misericordia. No son condiciones opcionales. Tenemos que ir aprendiendo a hacerlas vida.

VIII Domingo del Tiempo Ordinario C • 27 febrero 2022

Solo con actitudes como las de Jesús podremos dar su mismo fruto. Solo a la escucha de su Palabra que hacemos nuestra en el discernimiento orante de la formación para que se vaya transformando en vida, podemos llegar a sentir, a pensar, a vivir como él, y a trabajar con Él. Solo siendo buenos como él -que pasó por la vida haciendo el bien- podremos dar frutos buenos.

1er Domingo de Cuaresma • 6 marzo

El miércoles de Ceniza, comenzó la Cuaresma, en la que el papa Francisco nos invita a no cansarnos nunca de hacer el bien. Que sea un tiempo de oración y discernimiento, de conversión y esperanza, de ternura y encuentro con Dios y con los hermanos y hermanas del mundo obrero, a cuyos pies nos ponemos para servir y con quienes queremos caminar hacia la Vida Resucitada.

2º Domingo de Cuaresma • 13 marzo

El verdadero acto cristiano no viene marcado por tales o cuales símbolos, o gestos, o palabras, o etiquetas, sino que se produce siempre que uno escoge el criterio sobrenatural, en vez del propio criterio natural, por muy cargado que éste venga de recta razón y de Derecho Natural. Entonces, y solo entonces, se puede pronunciar la oración Suprema, y decir: Que no se haga lo que yo quiero, oh, Padre, sino lo que quieres tú; por Jesucristo, Nuestro Señor (Guillermo Rovirosa, O.C. TI. 556).

3er Domingo de Cuaresma • 20 marzo

El ser cristiano «de verdad» exige siempre una conversión, que tiene que hacer individualmente cada hombre que viene a este mundo. ¡Este sí que es un acto puramente personal e intransferible! ¡Como que es el acto supremo de la libertad! (Guillermo Rovirosa, O.C. TI. 168).

4º Domingo de Cuaresma • 27 marzo

En lo más profundo de su ser divino, Dios es Amor. Y ama a sus criaturas humanas de una manera exagerada, siempre dispuesto a perdonar y a olvidar… si la criatura quiere (Rovirosa OC, T.II, 221).

5º Domingo de Cuaresma • 3 abril

El señor conoce nuestra frágil naturaleza mejor (inmensamente) que nosotros mismos, y por esto perdona sin descanso nuestra infidelidades y flaquezas, mientras nos arrepintamos de ellas, las confesemos, y sintamos, por una parte, el deseo firme de ser como Él nos quiere, y por otra parte el dolor punzante por nuestras infidelidades (grandes y pequeñas) (Rovirosa, OC, T.II, 380).

Domingo de Ramos • 10 abril

Como dice el papa Francisco, pidamos la gracia del estupor. La vida cristiana, sin asombro, es monótona. ¿Cómo se puede testimoniar la alegría de haber encontrado a Jesús, si no nos dejamos sorprender cada día por su amor admirable, que nos perdona y nos hace comenzar de nuevo? Si la fe pierde su capacidad de sorprenderse se queda sorda, ya no siente la maravilla de la gracia, ya no experimenta el gusto del Pan de vida y de la Palabra, ya no percibe la belleza de los hermanos y el don de la creación. En esta Semana Santa, levantemos nuestra mirada hacia la cruz para recibir la gracia del estupor.

Domingo de Resurrección • 17 de abril

Cristo resucitado es esperanza para todos los que aún sufren a causa de la pandemia, para los enfermos y para los que perdieron a un ser querido… El Crucificado Resucitado es consuelo para quienes han perdido el trabajo o atraviesan serias dificultades económicas y carecen de una protección social adecuada… Que la luz del Señor resucitado sea fuente de renacimiento para los emigrantes que huyen de la guerra y la miseria… Que Cristo, nuestra paz, silencie finalmente el clamor de las armas (Francisco, Urbi et Orbi. Pascua 2021).

2º Domingo de Pascua • 24 abril

Feliz pascua de Resurrección. El Crucificado ha resucitado y nos sale al encuentro en la vida cotidiana. Es en medio de la Vida donde tengo que experimentar la resurrección. Es en medio de la Vida donde he de encarnar la alegría y la esperanza, en medio de la lucha, del dolor, en medio de lo cotidiano, con sus alegrías y sus penas. Es ahí donde -realidad resucitada- sigo encontrando razones para la esperanza y la alegría.

3er Domingo de Pascua • 1 mayo

La presencia de Jesús es la que anima y da vida a la misión y a la vida comunitaria. Es Él el fundamento de nuestra comunión y de nuestra misión o, lo que es lo mismo, de nuestra vida creyente. Es escuchar a Jesús lo que vivifica la comunidad y hace fructificar la misión.

4º Domingo de Pascua • 8 de mayo

La Pascua es tiempo de escucha de la voz de Cristo en medio de los acontecimientos, de la vida, en el encuentro con cada persona, especialmente con cada persona empobrecida que cruza nuestra vida, o por cuya vida cruzamos nosotros. Es tiempo de escucha de su voz en las alegrías, pero también en las penas a las que aún no ha llegado la luz de la Pascua.

5º Domingo de Pascua • 15 de mayo

Amar como él nos ha amado es la única posibilidad de ser reconocidos como discípulos suyos, la única posibilidad de ser discípulos y seguirle. Y para poder amar así necesitamos la Gracia. Necesitamos acoger su amor en nuestra vida y hacer de este mandamiento nuevo la norma de nuestra existencia personal, y de la vida social. Amarnos desde la vivencia de la pobreza, la humildad y el sacrificio que son manifestaciones de ese amor que construye la fraternidad.

6º Domingo de Pascua • 22 de mayo

Seguimos celebrando la Pascua. Un tiempo para descubrir que no nos anunciamos a nosotros, ni a nuestros propios proyectos, ni a la Iglesia; anunciamos el amor de Dios capaz de construir amistad social, capaz de rescatarnos de la muerte cotidiana y sin sentido, y de la muerte definitiva.

Ascensión del Señor (29 de mayo)

Este es el tiempo del compromiso por transformar este mundo a la manera de Dios. Por cristiana nuestra esperanza nos pide la fidelidad de no desesperar de la acción del Espíritu en nuestro mundo, trabajando por cambiarlo, por desterrar la injusticia y crecer en fraternidad, por vivir la misericordia, por desterrar todo sufrimiento humano, todo sufrimiento de la creación, por reconocer y agradecer los pequeños signos de que Dios sigue presente, de que el Resucitado Exaltado acompaña con su espíritu de Amor nuestro camino hacia la Vida Plena.

Pentecostés 2022

Este próximo domingo celebramos Pentecostés, el don del Espíritu Santo que nos hace el Resucitado. Es el día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. Es el día de la Iglesia, pero especialmente de los laicos. Es el día para revivir y agradecer nuestro bautismo, nuestra pertenencia a la Iglesia, nuestra pertenencia a la Acción Católica y a la HOAC, como dones de Dios que nos permiten caminar eclesialmente, caminar como comunidad.

Santísima Trinidad C

Celebrar esta fiesta no es entender racionalmente lo de las tres personas distintas y un solo Dios, que también es necesario porque hemos de hacer razonable nuestra fe, sino descubrir el gozo de que nuestro Dios sea amor y comunión que nos llama a la verdad plena de nuestra humanidad, a la verdadera felicidad, en el amor, el compartir, el convivir y el con-trabajar solidariamente, para que todas las personas puedan sentirle como Padre.

Corpus Cristi 2022

Vivir la comunión con Cristo nos inserta cada día en la vida cotidiana y nos pone en camino junto con nuestras hermanas y hermanos del mundo obrero. Cuerpo de Cristo es el que comulgamos, para transformarnos en su cuerpo social, del que todos somos miembros, el que con su Espíritu construimos. Es la comunión que vivimos la que nos lleva a ver los derechos de las personas como derechos familiares y sociales.

13º Domingo del Tiempo Ordinario C • 26 junio 2022

Ser cristiano es irse haciendo creyente, a la manera de Dios, para ser otro Cristo, para pensar, vivir y sentir como Él, y trabajar con Él. Y esto es un constante proceso de crecimiento y seguimiento de Jesús a lo largo de la vida, que realizamos poco a poco en la medida en que renunciamos a nuestro yo, para que vaya creciendo en nosotros el ser de Dios.

14º Domingo del Tiempo Ordinario C • 3 julio 2022

Orar al dueño de la mies nos ayuda a superar el permanente conflicto entre estilo evangélico y eficacia, entre pobreza y resultados. La misión no se mide por los resultados: no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo. Pero esto solo se entiende desde la Cruz.

15º Domingo del Tiempo Ordinario C • 10 julio 2022

Lo importante en la vida, según Jesús, es saber vivir como el samaritano: con los ojos bien abiertos y atentos a las situaciones de sufrimiento de nuestras hermanas y hermanos ante las que este mundo parece haberse vuelto ciego y sordo, porque ha terminado por normalizarlas, de modo que resulten invisibles o, peor aún, de modo que nos hayamos insensibilizado ante ellas.

16º Domingo del Tiempo Ordinario C • 17 julio 2022

De cara a nuestra próxima Asamblea General nos planteamos avanzar en nuestra identidad de discípulos misioneros, de apóstoles de Jesucristo en el mundo Obrero, desde la vivencia de la espiritualidad y la mística cristiana, creciendo en el compromiso personal y comunitario de la HOAC, para ser cristianas y cristianos en el mundo obrero y acompañar y hacer crecer procesos de liberación con la clase trabajadora.

17º Domingo del Tiempo Ordinario C • 24 julio 2022

Necesitamos orar para ser discípulos. Necesitamos aprender de Jesús la oración. También como los discípulos tendremos que pedirle que nos enseñe a orar, a orar como él. A orar con frecuencia, con perseverancia, de continuo, mientras vamos de camino o cuando llegamos. Mientras andamos embarrados en el trabajo de cada día, o cuando descansamos y contemplamos lo realizado.

18º Domingo del Tiempo Ordinario C • 31 julio 2022

Los becerros de oro, los ídolos del dinero que nos someten son de muy variados tamaños; no se trata solo de grandes corporaciones, de mecanismos transnacionales, porque también la idolatría del dinero se instala en nosotros, en nuestro día a día, en nuestras pequeñas codicias, en el uso cotidiano de nuestros bienes… Lo que es idéntico en todos los casos es la deshumanización que producen.

19º Domingo del Tiempo Ordinario • 7 agosto

Ni cosas superfluas, ni vida banal, sino un tesoro que renueva la vida todos los días. Esa es la vida que se nos regala, para que arda, para que ilumine. Una vida que agradecer, que merece la alegría vivir, aunque en ello nos vaya la vida.

20º Domingo del Tiempo Ordinario • 14 agosto

Nuestro mundo es un mundo dividido, enfrentado, sometido a particulares e inconfesables intereses egoístas, que incapacitan para apelar a un proyecto común. Esa división no es humana. Frente a ella, Jesús nos propone otra división, otra oposición, otro enfrentamiento que construye paradójicamente la unidad perdida, porque prioriza el Reino de Dios.

21º Domingo del Tiempo Ordinario • 21 agosto

Miro mi vida, para reconocer la distancia que aún me separa de las personas empobrecidas en mi ambiente, en mi realidad concreta. Mido los pasos que aún he de dar para echar mi suerte con ellos. Pido a Dios la Gracia de poder caminar con ellas, acompañando sus vidas.

22º Domingo del Tiempo Ordinario • 28 agosto

Nuestra vida militante transcurre, con el pasar de los años, en dirección a una cierta lejanía y acomodo, que nos hace algo más insensibles a la suerte de las personas empobrecidas, sin que nos demos cuenta. El cansancio, la fatiga, los compromisos una y otra vez empeñados sin, aparentemente, ver resultados, acaban por cansarnos y normalizar lo que no es normal. Necesitamos volver a escuchar la tierna voz de Dios que nos dice bienaventurados cuando solo podemos sentirnos bien pagados por su amor, por el amor que nos llega en los pobres.

23º Domingo del Tiempo Ordinario • 4 septiembre

Cada comienzo de curso vuelvo a retomar mi vida donde la dejé, aunque el tiempo de verano no ha dejado de ser vida. Vuelvo a trufarla con deseos, proyectos, esperanzas… Vuelvo a hacerme consciente de mis ataduras y resistencias, y también vuelvo a renovar mi deseo sincero de renunciar a lo que no seas Tú, de seguirte, de despojarme, de hacer mías tus urgencias, y poner en Ti mi confianza.

24º Domingo del Tiempo Ordinario • 11 septiembre

Lo revolucionario hoy es la ternura, la misericordia, la capacidad de acogida, de escucha, de perdón, de cuidado. La capacidad de detener el paso y caminar, con otros, al ritmo sanador de la projimidad en nuestro mundo.

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