Internacional >> ,

Visibiliza la exigencia de un trabajo decente para todos y todas

05 octubre 2015 | Por

Visibiliza la exigencia de un trabajo decente para todos y todas

Súmate a la acción convocada por Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC), con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente del próximo 7 de octubre de 2015. La acción comenzará a las 15:30 hasta las 16:30 horas (horario peninsular) y se desarrollará en Twitter. A las 15:30h en la cuenta de @hoac_es y del @mmtc_es se publicará la etiqueta (hashtag) con la que se desarrollará la conversación. Tuitea para visibilizar la exigencia de un trabajo decente para todos y todas. 

La HOAC participa e impulsa esta acción, combinando presencia en las vigilias y concentraciones convocadas en diversas ciudades, con su visibilización en la redes sociales para mostrar «nuestra preocupación por el retroceso que están sufriendo los derechos laborales y sociales de los trabajadores y las trabajadoras en todo el mundo».



***

Manifiesto del MMTC «Construyamos una sociedad justa, fraternal y sostenible»

El Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos, queremos manifestar con esta campaña internacional nuestra gran preocupación por el retroceso que están sufriendo los derechos laborales y sociales de los trabajadores y trabajadoras en todo el mundo. En este contexto de crisis constatamos una realidad de sufrimiento de muchas familias trabajadoras en todos los continentes. Así hemos constatado que esta crisis económica y financiera ha provocado: un aumento del desempleo y una precarización de este en millones de personas trabajadoras, millones de empleadas de hogar con sueldos míseros y jornadas de trabajo interminables, trabajadores inmigrantes en situaciones de esclavitud, jóvenes que no pueden construir un futuro por no tener oportunidades laborales. Millones de trabajadores carecen de unos ingresos básicos que les permita vivir la vida en dignidad con una protección social adecuada. Millones de personas no tienen ningún tipo de ingreso para poder subsistir. Especialmente alarmante es la falta de asistencia médica de personas inmigrantes en situación de ilegalidad, o la generación de trabajadores que cuando acaban su periodo de jubilación están mal viviendo con pensiones miserables. Hemos compartido que estas situaciones están provocadas por: un modelo económico contrario a los derechos sociales que supone una mercantilización de los trabajadores y de la vida social, y un domino de la economía financiera sobre la economía productivaUn modelo que absorbe los recursos necesarios para dedicarlos a la rentabilidad económica de unos pocos, sin control social y político.

Una política sin sentido de la justicia y la fraternidad. Se constata una pérdida de poder de la sociedad civil, una pérdida de participación y decisión sobres los asuntos más fundamentales de nuestra vida social y familiar. Una política que ha puesto en primer lugar el afán de la acumulación de riquezas, que no solo pone en riesgo a miles de trabajadores sino también los recursos naturales del nuestro planeta. La acción política orientada hacia el bien común ha desaparecido y en ella se ha instalado la inmoralidad y la deshumanización. Una cultura social contraria a la fraternidad y a la solidaridad, porque se fundamenta en relaciones humanas individualistas y consumistas y provoca miedo e indiferencia ante los acontecimientos de la vida y el sufrimiento de las personas. Una cultura que nos hace que parezca normal lo que es inmoral y que ha debilitado profundamente en nuestra sociedad el sentido de justicia, del bien común y del destino universal de los bienes. Es una cultura que debilita profundamente el reconocimiento práctico de los derechos sociales. Como dice nuestro papa Francisco se ha instalado la cultura del “descarte”. Como movimientos de trabajadores cristianos queremos avanzar en el reconocimiento práctico de los derechos laborales y sociales de los trabajadores y trabajadoras. Defendiendo y extendiendo socialmente una nueva mentalidad, en nuestras familias, en las empresas, en las organizaciones sociales, políticas y sindicales, en nuestras comunidades eclesiales.

Queremos llamar la atención a la comunidad internacional en la resolución de dos problemas fundamentales. Luchar por la extensión de un trabajo digno con derechos sociales al conjunto de la población mundial. Reivindicamos un renta mínima que permita la subsistencia a millones de personas, el derecho a la vida. Como dijo el Papa recientemente en el encuentro mundial de movimientos populares “No se entiende que el amor a los pobres está al centro del Evangelio. Tierra, techo y trabajo, eso por lo que ustedes luchan, son derechos sagrados. Reclamar esto no es nada raro, es la Doctrina Social de la Iglesia.”

Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos.

Nuevo libro

Ultimo cuaderno

Redes Sociales

Instagram


© 2019 HOAC.

| Diseño original | DET | Adaptación de ACF | Desarrollado con WordPress | CM/Admo

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies