El pobre cristiano es el que comunica sus propios bienes a otros que lo necesitan o los desean y no consiste tanto en dar como en compartir. La fracción del pan es su símbolo perfecto. El espíritu de pobreza manifiesta el Amor cristiano en el compadecer (padecer con) y conduce necesariamente a anteponer las necesidades y los deseos de los que se ama a los propios deseos y a las propias necesidades (Guillermo Rovirosa, OC, TI pág. 145).
18 Domingo TO_compressed
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