Iglesia >> , , , ,

Reacciones a la carta enviada por Francisco a los trabajadores más humildes y desprotegidos

16 abril 2020 | Por

Reacciones a la carta enviada por Francisco a los trabajadores más humildes y desprotegidos

La carta del papa Francisco a los movimientos populares del mundo está teniendo una enorme repercusión en las personas, organizaciones y entidades que acompañan y trabajan en las periferias existenciales y materiales. 

Francisco ha vuelto a denunciar que los trabajadores pobres “han sido excluidos de los beneficios de la globalización” pero no de sus perjuicios: “los males que aquejan a todos, a ustedes los golpean doblemente”, proponiendo para amortiguarlo la puesta en marcha de un “salario universal” y así ningún trabajador quede sin derechos. Además, les anima a seguir en la lucha por las 3T: tierra, techo y trabajo, y les invita a pensar con él “en el proyecto de desarrollo humano integral que anhelamos” para el después de la crisis. 

Conversamos con Gonzalo Ruiz, presidente de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC); Lola Contreras, militante y presidenta de la Asociación Barrios Ignorados de Andalucía; Javier Alonso, presidente de Justicia y Paz España; Joaquín Sánchez, militante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y consiliario de la HOAC de Murcia; y Esther Barba, presidenta de la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Todos tiene un denominador común: han sido protagonistas, ellos o su organización, participando en alguno de los tres encuentros mundiales de movimientos populares con Francisco (2014, 2015 y 2016). Comparten sus impresiones de la carta del papa a los trabajadores más humildes y desprotegidos.

Gonzalo Ruiz: «Es la ocasión para que toda la sociedad se implique en salir de esta crisis sin dejar atrás a nadie»

La HOAC, movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos, ha participado en los tres encuentros mundiales de movimientos populares con el Papa. 

«La carta de Francisco pone de manifiesto los grandes problemas que afectan a la humanidad hoy. Señala desde donde ha de plantearse la salida a la situación que viven millones de mujeres y hombres en todo el mundo. Indica, especialmente a los cristianos, donde debemos situarnos para que la salida a esta crisis sea una respuesta radical e integral para que de ella salgamos todos, poniendo fin a la cultura del descarte y la indiferencia.

Nos hace caer en la cuenta que aquellos que viven en situación de pobreza, trabajadores y trabajadoras de la economía sumergida, personas desempleadas, los inmigrantes, los jóvenes, las mujeres, los mayores de 45 años…, son los colectivos más vulnerables que sufren doblemente los efectos de esta crisis. Por tanto, la respuesta a plantearse es una renta mínima, un “salario universal”, dice Francisco, que reconozca la radical dignidad del trabajador y la trabajadora.

Cuando Francisco se dirige a los trabajadores más humildes, que sufren la marginación y pobreza, vienen a la memoria los trabajadores y trabajadoras de los barrios ignorados de nuestras ciudades. Hombres y mujeres que se encuentran fuera de los colectivos a los que van dirigidas las medidas del gobierno, como son parados de larga duración, de la economía sumergida, empleadas del hogar y de cuidados sin contratos e inmigrantes. 

Esta crisis es la ocasión para que todos salgamos sin dejar atrás a nadie, para ello hace falta que el conjunto de la sociedad esté implicada en este reto, junto al Estado, las fuerzas políticas, los agentes sociales y económicos.

La misiva del Papa indica el camino a seguir, que no es otro que el de la solidaridad y el acompañamiento, y plantea claramente desde donde debemos situarnos y cuál ha de ser nuestro horizonte, “ahora más que nunca, son las personas, las comunidades, los pueblos quienes deben estar en el centro, unidos para curar, cuidar, compartir”.

En definitiva, el papa Francisco nos interpela, muestra el camino a seguir, indicándonos claramente desde dónde y cómo situarnos para seguir siendo testigos del Evangelio en el mundo obrero y del trabajo de hoy. Nos impulsa y nos anima a seguir construyendo y acompañando las comunidades de nuestros barrios y pueblos».

Lola Contreras: “Francisco reconoce esa poesía social que realizan los movimientos y sus militantes y es muy reconfortante”

La Asociación de Barrios Ignorados de Andalucía ha participado en el I y en el III encuentro de movimientos populares con Francisco.

«Lo que me llama atención de Francisco, cuando habla de los trabajadores pobres, es su estrecha cercanía, parece que es uno más entre ellos; un vecino más de los barrios; un militante más de los movimientos. Una encarnación muy fuerte con los descartados de la sociedad. Esta cercanía y conocimiento del sufrimiento de su pueblo trabajador, le otorga un mayor reconocimiento y autoridad moral.

Otra cuestión que es fundamental es su vivencia con los trabajadores pobres, reconociendo el papel fundamental de los movimientos populares y de base en la organización social, en la atención y el acompañamiento, en este tiempo de dificultad para millones de trabajadores y de familias, que siguen esperando respuestas de las Administraciones. Las entidades sociales, las primeras que han dado respuesta desde el primer día de confinamiento.. El Papa reconoce este trabajo de los movimientos que muchas veces se sienten muy utilizados por los gobiernos y luego son los grandes excluidos de las mesas dónde se toman las decisiones. Francisco reconoce esta poesía social y es reconfortante que lo haga.

Por otro lado, la economía no está dando respuesta a las personas, se está demostrando que no responde a las necesidades. Es esencial un Estado y unas políticas que protejan a los más débiles. Un estado que se ha deconstruido, como consecuencia de las medidas de austeridad y recortes de la crisis financiera de 2008. La gran exigencia ahora es el salario universal. La bolsa de alimentos que hoy se reciben no cubren las necesidades. Hay que avanzar en las respuestas más dignas con la puesta en marcha de unos recursos económicos para atender la vida. Ahora mismo, la Administración debería poner en marcha esta medida. 

Finalmente, nos parece fundamental que Francisco planté  abordar “el después” y analizar lo que nos está pasando. Pide tener en cuenta la aportación de los últimos, de los trabajadores más empobrecidos. También pensamos que debe de hacerse entre todos, familias, barrios, Administraciones, movimientos populares…, para hacer un discernimiento colectivo que pueda favorecer otros cimientos sobre los que se sostengan nuestra sociedad… Estamos viendo cómo las profesiones de mayor “éxito” no son tan esenciales como las profesiones más maltratadas y necesarias para la atención y el cuidado de la vida».

Javier Alonso: “La periferia es el espacio de la Iglesia”

Justicia y Paz de España participó en el segundo encuentro de movimientos populares con el papa Francisco.

«En la vida hay momentos difíciles y también hay demasiadas personas que viven siempre en esos momentos difíciles. Ante las coyunturas difíciles, ante las estructuras de pecado son siempre decepcionantes las palabras bonitas y las promesas. Esto es algo que conocen muy bien los movimientos populares. Las dificultades no se solucionan con promesas, sino con compromiso.

Ese es el compromiso que necesita la humanidad. No necesitamos grandes eventos en el mundo como la COP25 para no llegar a nada. No necesitamos grandes titulares en los medios, necesitamos el sentido de comunidad, el sentido de familia humana, necesitamos la cooperación para acudir con urgencia a la humanidad excluida. La medida de nuestros logros no está en los índices bursátiles de quienes esperan maximizar sus beneficios, sino en la escucha y la participación de las periferias, de quienes sobreviven cada día con lo mínimo.

La periferia es el espacio de la Iglesia, allí donde no llegan las soluciones del mercado, ni los reconocimientos de derechos de las instituciones de los Estados, donde ponemos calidad y calidez. 

La periferia es la única que puede legitimar las denuncias de exclusión y empobrecimiento, es el espacio que debe entrar en las cámaras legislativas y en los medios de comunicación, es el espacio que no se debe invisibilizar con la política-espectáculo».

Joaquín Sánchez, “Nos pide una conversión a una conciencia humanista y ecológica” 

Militante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y Consiliario de la HOAC de Murcia, ha participado en los tres encuentros mundiales de movimientos populares con Francisco.

«Con motivo de la pandemia del COVID-19, el papa Francisco escribe una carta a los movimientos populares agradeciendo su gran labor en la lucha por la justicia social, por estar juntos con los empobrecidos, por esa humanidad que garantice las tres “T”: Tierra, Techo y Trabajo. Y lo agradece en un momento que se aconseja y se establece por ley el confinamiento de la población para hacer frente a esta pandemia, un confinamiento que es imposible a millones de personas porque no tienen vivienda o muy precaria y porque viven de lo poco que pueden ganar cada día ¿Cómo van a estar confinados un mes? Los empobrecidos no pueden abordar esta crisis sanitaria desde su pobreza, porque no tienen trabajo digno ni vivienda.

Por eso, el papa Francisco pide un “salario universal”, no sólo con motivo de esta pandemia, va más allá, sino porque es un derecho para garantizar un trabajo digno, un trabajo con derechos, pidiendo que se produzca una revolución y es la conversión de nuestro pensamiento consumista, individualista e indiferente, en una conciencia humanista y ecológica. Nos pide que sigamos en esa lucha con esperanza.

Esther Barba: “Como buen evangelizador une al anuncio, la denuncia, partiendo de la vida y el sufrimiento de los trabajadores”

La Juventud Obrera Cristiana ha participado, mediante su organización internacional, la CIJOC, en el primer y tercer encuentro mundial de movimientos populares con Francisco.

El Papa, como buen evangelizador, une al anuncio, la denuncia, y partiendo de la vida y el sufrimiento de los trabajadores, desde una mirada de fe, ve en los movimientos populares un signo de los tiempos cargado de esperanza, invitándonos a todos a una reflexión profunda y a un cambio sincero de vida.

Es un texto vivo, realista y directo, que recoge muy bien el momento actual de sufrimiento y de incertidumbre que a nivel mundial estamos viviendo y que de manera más incisiva padecen los trabajadores y trabajadoras y las clases más desfavorecidas y desprotegidas de la tierra. Francisco, convencido de que la pobreza no es fruto de la casualidad, sino que responde a unas causas y tiene unas consecuencias que padecen directamente “los trabajadores pobres excluidos de los beneficios de la globalización”, hace una denuncia del sistema evasivo e insolidario que fomenta el afán de lucro y la indiferencia. Convencido de la importancia y la centralidad de las personas, las comunidades y de los pueblos el Papa, partiendo de la experiencia de los movimientos populares, de la sabiduría que “se amasa con la levadura de sentir el dolor del otro como propio”, invita a abordar esta crisis superando el paradigma tecnocrático y, aprendiendo de los movimientos populares, a sacar las lecciones que nos ayuden a afrontar juntos el futuro fomentando un desarrollo humano integral. 

Desde la situación que padece la clase trabajadora y convencido del protagonismo de los pueblos, el Papa propone con valentía el establecimiento de un salario mínimo universal, que dignifique “la noble e insustituibles tareas que realizan” y que garantice los derechos de los trabajadores, para terminar invitando a todos a una auténtica “conversión humanista y ecológica”.

Nuevo libro

Ultimo cuaderno

Redes Sociales

Instagram


© 2020 HOAC.

| Diseño original | DET | Adaptación de ACF | Desarrollado con WordPress | CM/Admo

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies