Internacional >> ,

Mensaje del MMTC con motivo del Día Mundial por el Trabajo Decente 2026

05 octubre 2026 | Por

Mensaje del MMTC con motivo del Día Mundial por el Trabajo Decente 2026

El trabajo decente, camino de justicia, paz y esperanza

Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) reafirma su compromiso con la dignidad de todas las personas trabajadoras y con la construcción de un mundo en el que el trabajo esté al servicio de la vida, de la justicia y de la paz.

Desde nuestra fe en Jesucristo y desde nuestra presencia en el mundo obrero, afirmamos que el trabajo humano no puede ser tratado como una mercancía ni sometido únicamente a la lógica del beneficio. El trabajo es participación en la obra creadora de Dios, camino de realización personal, vínculo comunitario y medio imprescindible para sostener la vida. Cuando el trabajo se precariza, se explota o se niega, no solo se vulneran derechos: se hiere la dignidad de la persona y se debilita la fraternidad entre los pueblos.

Vivimos un tiempo atravesado por guerras, desigualdades, migraciones forzadas, desempleo, informalidad, siniestralidad laboral, pobreza asalariada y nuevas formas de explotación. La polarización sociopolítica dificulta el diálogo y amenaza conquistas laborales alcanzadas con mucho esfuerzo colectivo. Por eso queremos afirmar que no habrá paz verdadera sin justicia social, y no habrá justicia social sin trabajo decente.

El papa León XIV nos recuerda que “la conciencia de un destino común de los pueblos exige que la cultura de la negociación se convierta cada vez más en un compromiso compartido” (Magnifica humanitas, MH, 221). Esta llamada ilumina hoy la misión de quienes defendemos el trabajo decente. La negociación colectiva, la libertad sindical, el diálogo social y la participación de las personas trabajadoras son caminos necesarios para construir sociedades más justas.

En este sentido, el MMTC subraya la importancia de reconocer, proteger y fortalecer las normas internacionales del trabajo. Son un patrimonio ético y jurídico de la humanidad, especialmente necesario en un tiempo de profundas transformaciones productivas y tecnológicas. La aprobación del Convenio internacional sobre trabajo en plataformas digitales[1], primer instrumento jurídicamente vinculante para regular las condiciones laborales de millones de personas trabajadoras en este sector, representa un avance esperanzador. Ahora es necesario garantizar su aplicación efectiva, para que la innovación no sirva para ocultar relaciones laborales, debilitar derechos o aumentar la precariedad.

También reclamamos una regulación democrática de la inteligencia artificial en los procesos de trabajo. Ningún algoritmo debe decidir de forma opaca sobre salarios, ritmos, contratación, despidos, vigilancia o evaluación laboral. La tecnología debe estar al servicio de la persona, con transparencia, supervisión humana, responsabilidad empresarial y participación de quienes trabajan.

Al mismo tiempo, denunciamos la situación de tantas trabajadoras y trabajadores migrantes que sostienen sectores esenciales de nuestras sociedades sin pleno reconocimiento de sus derechos. El trabajo decente exige derechos de ciudadanía, igualdad de trato, protección social, regularización, integración y rechazo de toda forma de racismo, explotación o discriminación.

Frente a quienes presentan los salarios y los derechos laborales como un obstáculo para la competitividad, afirmamos que ningún modelo económico puede llamarse justo si necesita abaratar la vida de quienes trabajan. La verdadera prosperidad requiere inversión productiva, empleos dignos, protección social, cuidado de la casa común y participación real de las personas trabajadoras en las decisiones que afectan a su vida.

León XIV nos advierte contra la tentación de rendirnos pensando que “los problemas son demasiado grandes y nosotros demasiado pequeños” y recuerda que “nadie está exento de responsabilidad” (MH, 212). Por eso, en esta Jornada Mundial por el Trabajo Decente, realizamos un llamamiento a los gobiernos, instituciones y personas de buena voluntad a renovar su compromiso con la dignidad del trabajo. Desde todos los continentes, como trabajadoras y trabajadores cristianos, queremos seguir sembrando justicia, organizando esperanza y construyendo paz. Porque allí donde el trabajo es decente, la vida florece y la humanidad se reconoce como una sola familia.

[1] Por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
2026.08.20 - JMTD_MMTC_El trabajo decente, camino de justicia, paz y esperanza ES

Revista TU!

■ Acceso a la suscripción.
■ Edición digital www.hoac.es/tu

Nuevo libro

Ultimo cuaderno

Redes Sociales

Instagram


© 2026 HOAC.

| Diseño original | DET | Adaptación de ACF | Desarrollado con WordPress | CM/Admo