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Desoladora

24 julio 2015 | Por

Desoladora

Iñaki Lancelot | El director marroquí Nabil Ayouch ha cruzado Casablanca en «Los caballos de Dios» para deslizarse a ras de suelo sobre una colonia de infraviviendas en los suburbios de la ciudad. La combinación entre el vértigo de la altura y el deterioro contemplado causa una sensación aguda. La pura desolación.

Cuando la cámara aterrice, nos adentrará en la rutina de unos adolescentes vivaces, estrechando lazos de amistad en un entorno difícil. Mal presagio para los futuros adultos. El fresco realizado sobre el lugar es fantástico. Huele a tierra y se nubla la vista por el polvo levitando en tan árido y seco lugar. Se siente en carne propia la incertidumbre ante el peligro inminente. Los personajes, niños y adultos, son cercanos y creíbles, detestables algunos, poliédricos todos.

A mitad de película, el argumento gira. Llegan imágenes de fuera del mundo cerrado en que nos hemos movido. Caen las torres gemelas. Los personajes, unos gradualmente y otros de súbito o fuera de campo, se transforman. Visten de otra manera. Hablan con nueva entonación. El cambio de registro revela una fantástica dirección de actores. Su conversión trasciende la pantalla y nos arrastra.

Surge un nuevo orden, una alternativa ante las injusticias sufridas. Aunque se presiente un reverso peligroso tras la cara amable, su llamada es fascinante. Nos vamos sumiendo junto a los personajes en su esperanza onírica, en su vida dentro de un sueño.

«Los caballos de Dios» transcurre ligera, sin sobresaltos, refiere los hechos y la evolución con naturalidad. Está ilustrando los orígenes del atentado de la casa de España en Casablanca, sucedido en 2003. Murieron cuarenta y cinco personas, doce de ellas eran suicidas.

Ayouch refleja la herida surgida dentro del Islam. Cómo la creciente polarización alcanza las uniones antaño más intensas. Tras su magnífica exposición cuesta avistar solución a corto plazo. Hablando del pasado, sugiere mucho dolor futuro.

Estamos ante una película excelente. Ante una llamada a la comprensión, al análisis, a la toma de conciencia y de responsabilidad frente a iniquidades, fanatismos, extremismos, simplezas, manipulaciones y malos gobiernos.

«Los caballos de Dios»
Director: Nabil Ayouch
Nacionalidad: Marruecos
Intérpretes: Abdelhakim Rachid, Abdelilah Rachid, Hamza Souidek, Ahmed El Idrissi El Armani
Estreno: 3/7/15

«Aprendiendo a conducir»

Sencilla solo en apariencia, «Aprendiendo a conducir» es, en mi opinión, la mejor película de Isabel Coixet. Quien, apoyada en un agudo sentido del humor, trata los afectos, la inseguridad personal y la idea acerca de uno mismo de dos personas en la segunda mitad de sus vidas.

Esta historia neoyorkina refleja un hábitat apresurado y caracterizado por trabajos inseguros. Donde aflora un incipiente choque racial y se denuncia la diferencia del trato recibido por el migrante tras el 11S.

«Aprendiendo a conducir» permite adentrarnos en las razones y el precio de un exilio. Ilustra sobre las diferencias culturales acerca del concepto de familia y cuestiona la identificación entre libertad y estatus económico. Todo dentro de una historia acerca del aprendizaje de vivir.

«Aprendiendo a conducir»
Directora: Isabel Coixet
Nacionalidad: EE.UU.
Intérpretes: Ben Kingsley, Patricia Clarkson
Estreno: 3/7/15

CARTELERA

«Blind». E. Vogt, Noruega 2015. Soledades urbanas en la avanzada Oslo, donde la ceguera sobrevenida llena de incertidumbres a una mujer joven. Una cinta sensible y atractiva. Estreno el día 17.

«La profesora de parvulario». N. Lapid, Israel 2015. Multitud de temas de gran interés: el descuido del arte puro, los peligros del idealismo, el cuidado de la infancia, el atractivo de la educación de los más pequeños… El mundo contra la lírica en una película sensacional.

«Una segunda madre». A. Muylaert. Brasil 2015. Clasismo social en Brasil a través de la mirada de un ama de llaves interna. El cambio y el choque generacional que se avecinan en el área gracias a una educación superior accesible.

«Matar el tiempo». A. Hernández, España 2015. Espléndido suspense acerca de un directivo multinacional con escasa vida personal.

Más proyecciones y críticas ampliadas aquí

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