Orar desde el Mundo Obrero

 

Solemnidad de Santa María (1 enero 2021)

Mira el año terminado y el que está comenzando; pese a todo lo vivido míralos con agradecimiento y esperanza. Descubre la bendición de Dios derramada en tu vida y en la vida obrera en el año que termina. Pide recorrer este nuevo año de la mano de María de Nazaret, tras los pasos del Resucitado. Acoge la Bendición de Dios.

2º Domingo de Navidad (3 enero 2021)

Nuestra historia es una historia habitada por Dios. Nuestra casa y familia, nuestro barrio, nuestro trabajo, nuestra Iglesia, esta HOAC, nuestras asociaciones e instituciones, nuestra precariedad, holgura, o desempleo. Nuestros dolores y nuestras esperanzas. Solo hay que afinar los sentidos para percibir esa presencia que seguimos celebrando.

Epifanía del Señor (6 de enero)

Como los Magos tras la estrella, nuestro camino de Adviento y Navidad ha sido un camino en pos de la Esperanza que necesita vivir el mundo obrero. Un camino preñado de la presencia y la espera del Dios encarnado por amor. Conscientes de un mundo obrero lacerado por la discordia y dividido por el egoísmo, también nos ha hecho conscientes este viaje, de los criterios de Dios y la potente humildad de su amor.

Bautismo del Señor (10 de enero de 2021)

Termina este tiempo de Navidad que nos devuelve a lo ordinario, a lo cotidiano, a ese encuentro diario con Dios que anda en zapatillas con nosotros por nuestros mismos caminos, en nuestros mismos encuentros. Ese tiempo ordinario en que se tata de vivir -como siempre- nuestro bautismo.

2º Domingo TO (17 enero 2021)

Vivir en cristiano es vivir a la escucha permanente de la voz del Señor que se pronuncia en nuestra vida de múltiples maneras; es aprender el lenguaje de Dios. Es aceptar que nuestro centro vital está ocupado por Dios, y agradecer esa ocupación; vivir en acción de gracias porque Dios nos habita. Para ser cristianos, para ser militantes, necesitamos experimentar este encuentro; necesitamos saborear este amor de Dios por nosotros; necesitamos expresar nuestro amor recibido en la vida entregada.

3er Domingo TO (24 enero 2021)

A la llamada de Jesús respondemos personalmente, pero también comunitariamente, generando redes de fraternidad, de solidaridad, de desarrollo integral. Nuestra respuesta requiere abandonar caminos individualistas para integrarnos en la comunidad de los hombres y mujeres que siguen a Jesucristo. A la llamada de Jesús hay respuestas que solo podemos dar en comunión.

4º Domingo TO (31 enero 2021)

Verdad y coherencia son inseparables en Jesús. Y han de ser inseparables en nuestra vida si queremos que el ejemplo de vida que mostremos no sea el nuestro sino el suyo. Porque no se trata de que la gente nos siga a nosotros, por buenos que seamos. Se trata de que encuentren, escuchen, acojan a Cristo en su vida, y quieran –reconociendo esa autoridad– construir su vida sobre la llamada de Jesús y en su seguimiento en comunidad.

5º Domingo TO (7 febrero 2021)

El contacto, la escucha, la relación humana, el encuentro, son sanadores. Todos los necesitamos. Para ello hace falta la cercanía vital, la encarnación, compartir la vida. Muchas veces pensamos que la humanización de nuestra vida requiere de acciones grandiosas. En realidad, son los pequeños gestos humanizadores los que nos ayudan a avanzar, porque se hacen transparencia del cuidado amoroso de Dios. Lo proclamamos así en el salmo responsorial (146) de la Eucaristía de este próximo domingo: Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados.

6º Domingo TO (14 febrero 2021)

Jesús nos muestra la radicalmente distinta manera cristiana de situarnos en contextos de marginación y con las personas que los sufren. Nos mueve a acompasar el paso de nuestro ritmo vital para que podamos hacernos cercanos a quienes sufren, para que puedan llegar hasta donde podamos escuchar su grito, sentir su dolor. Nos pide ser hombres y mujeres compasivos, capaces de escuchar, de acoger, de promover, de integrar. Capaces de sanar desde la cercanía amorosa. Nos anima a provocar la recuperación, la reintegración a la vida, la comunión.

1er Domingo de Cuaresma (21 de febrero de 2021)

De nuevo a las puertas de la Cuaresma para poner nuestra vida en sintonía con el evangelio, acogemos la invitación a la conversión. Como dice el papa Francisco en su Mensaje de Cuaresma, el ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6, 1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión.

2º Domingo de Cuaresma (28 de febrero de 2021)

La solidaridad… virtud moral y actitud social, fruto de la conversión personal… En estos momentos donde todo parece diluirse y perder consistencia, nos hace bien apelar a la solidez que surge de sabernos responsables de la fragilidad de los demás buscando un destino común.

3er Domingo de Cuaresma (7 de marzo de 2021)

Para nosotros, ese manantial de dignidad humana y de fraternidad está en el Evangelio de Jesucristo. De él surge «para el pensamiento cristiano y para la acción de la Iglesia el primado que se da a la relación, al encuentro con el misterio sagrado del otro, a la comunión universal con la humanidad entera como vocación de todos» (FT 277).

4º Domingo de Cuaresma (14 de marzo de 2021)

Pregúntate, como se preguntó Rovirosa, si eres consciente del amor de Dios. No si tienes tal o cual idea sobre Dios. No si sabes determinadas nociones sobre Él. Ni siquiera si te sabes oraciones que decirle. Pregúntate si experimentas de verdad que Dios te quiere. Si experimentas la inmensidad de ese amor entrañable que le lleva a ofrecerse por ti. Si eres consciente de esa ofrenda continua de Dios por ti. Y si no lo eres ¿qué te lo obstaculiza?

5º Domingo de Cuaresma (21 de marzo de 2021)

El bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día. No es posible conformarse con lo que ya se ha conseguido en el pasado e instalarse, y disfrutarlo como si esa situación nos llevara a desconocer que todavía muchos hermanos nuestros sufren situaciones de injusticia que nos reclaman a todos (FT 11).

Domingo de Ramos 2021

Recorreremos esta semana de la mano del relato de la Pasión solo si nos sentimos concernidos por lo que contemplamos, solo si recreamos ese camino en nuestra existencia cotidiana, y reconocemos en él a los crucificados de hoy. La única manera de recorrerlo vitalmente es como discípulos: haciendo nuestra la pasión de Dios, la pasión del mundo.

Domingo de Pascua de Resurrección

El fin de la humanidad es la salvación porque Cristo murió y resucitó para ello, dicho sea con permiso de todo el pensamiento cientifista que reina en el mundo. Pero esta esperanza no nos lleva a abdicar de nuestra responsabilidad ante la injusticia y el sufrimiento que asolan el planeta (Rovirosa, O.C. T.II, 131).

2º Domingo de Pascua (11 abril)

El Señor posibilita que renazca en nosotros la capacidad esperanzada de reconocer sus signos, de sentirnos reconciliados y de acoger nuevamente la tarea: “como el Padre me ha enviado, así os envío yo”. El encuentro con el Resucitado nos permite reconocer que somos una misión, que nuestra vida es misión.

3er Domingo de Pascua (18 abril)

El mensaje de Pascua no consiste solo en afirmar que Jesús es el Viviente, que ha vencido a la muerte. Además de eso, los relatos de las apariciones dejan muy claro que Jesús Resucitado es el mismo Crucificado. Por eso, precisamente, después de la Resurrección es cuando aparece y se muestra más humano que nunca.

4º Domingo de Pascua (25 abril)

Muchas voces siguen resonando en nuestro mundo, en un sinfónico desconcierto, que ofrecen, prometen, aseguran, reivindican, demonizan, en una algarabía demasiado ruidosa para generar vida. Voces y prácticas que atienden a la propia seguridad, al propio interés particular, al exclusivo beneficio personal; que, pese a sus reclamos de confianza, hacen difícil confiar la vida en manos de quienes se desgañitan de esa manera. Mucho “asalariado” aprovechado, de los que habla Jesús en el evangelio, que abandona, que no le importan las ovejas, que huye, que entrega a la muerte.

5º Domingo de Pascua (2 de mayo)

Permanecer unidos a Jesús es la condición fundamental para que la comunidad y todo discípulo den fruto y tengan vida. Debe circular por nosotros la savia de Jesús, el espíritu de Jesús. Él es la vid y nosotros los sarmientos. La unión es íntima, vital, dinámica, total, permanente. Forman –vid y sarmientos– un todo. Los sarmientos no son nada si se separan de la vid. Reciben la savia de ella. Solo se entienden, tienen identidad y se definen en cuanto permanecen unidos a la vid. El verdadero dinamismo cristiano solo se muestra en la permanencia del creyente con Jesús, en la permanencia de su Palabra en el discípulo.

6º Domingo de Pascua (9 de mayo)

El mandamiento del amor es el núcleo de la vida comunitaria y, a la vez, de nuestra misión, porque somos misión. La misión de la comunidad solo puede realizarse en la experiencia de la fraternidad que se vive en el compartir el quehacer común cuya raíz y fundamento es la experiencia del amor gratuitamente recibido y agradecidamente vivido. Donde no existe comunidad de amor no puede haber misión, y sin misión la comunidad cristiana hace infructuoso el amor y pierde, por tanto, su identidad y razón de ser.

Ascensión del Señor (16 de mayo de 2021)

Se nos olvida con facilidad que no somos nosotros quienes le hemos elegido a Él, sino Él quien nos ha elegido a nosotros, con nuestras debilidades, para que vayamos y demos fruto. La Buena Noticia va acompañada de signos, pequeños, insignificantes en tanto semilla, pero liberadores y humanizadores a la larga, capaces de sembrarse para germinar en la espera paciente. Sin signos de vida, el Evangelio deja de ser buena noticia para los pobres.

Pentecostés (23 de mayo de 2021)

Creemos en el Espíritu Santo. Eso rezamos cada vez que recitamos el Credo de nuestra fe. Pero muchas veces es una mera fórmula que repetimos. ¿Creemos de verdad en él? ¿Nuestra fe comprende la certeza de su actividad creadora y dadora de vida en nuestra historia? ¿Nuestro testimonio es suscitado por el mismo Espíritu que animó a Jesús de Nazaret que pasó por la vida haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal?

Santísima Trinidad (30 de mayo)

La comunión trinitaria es el mayor alegato contra el individualismo que se puede hacer, y eso es algo que solo pueden entender los humildes, y nunca entenderán los sabios y poderosos. Esa es la forma más humana de vivir, la que tiene que implantarse en nuestra sociedad, y para eso es necesario que se viva primero en nuestras comunidades y equipos. Es, en verdad, un misterio.

El Cuerpo y la Sangre de Cristo • 6 junio 2021

Quizá una de las cosas que más echamos de menos en estos largos meses de restricciones por la pandemia es sentarnos a comer juntos, compartir la comida, hacer fiesta en torno a la mesa y la sobremesa. Experimentarnos compañeros. La palabra compañero viene del latín y deriva de comedere (comer) y panis (pan) en relación de “comer del mismo pan”. Las palabras “acompañar” y “compañía” tienen esa misma raíz. … Compañero es aquel que comparte habitualmente el pan, y si comparte el pan, comparte la vida, la conversación, los desafíos.

11º Domingo TO • 13 junio 2021

En el imperio de la eficiencia y la eficacia, de la productividad, en que se ha convertido nuestro mundo, -en el que solo importan los resultados, aunque los costes humanos sean excesivos, y queremos frutos inmediatos, incluso en la propia misión de la Iglesia- nos resulta difícil aceptar la dinámica vital que nos propone Jesús en este evangelio. Una dinámica que es proceso porque es vida, que es paciencia, que es confianza, que es acogida gratuita, que es espera y esperanza y, sobre todo, convicción de que Dios sigue actuando por medio de su Espíritu en la historia humana.

12º Domingo TO • 20 junio 2021

Si nuestra fe se ve zarandeada por lo que vivimos, por cómo se cuestionan ritos y costumbres que ya no sirven, por cómo somos interpelados por la realidad y urgidos a encontrar nuevas palabras humanas en las que seguir anunciando la presencia -nueva y buena noticia- de Dios, o a buscar nuevo sentido y a recuperar el sentido originario de lo que hemos de vivir; si nuestra fe se ve zarandeada por el mal y la injusticia que nos rodean hasta hacernos vacilar con miedo, es que quizá aún no tenemos fe.

13º Domingo TO • 27 junio 2021

Deberíamos ser capaces de creer que la fe puede seguir curando hoy, puede seguir dando vida, seguir levantando a quienes caen, porque les invita a confiar en el amor de Dios que sostiene nuestra existencia. Es la fe en el amor digno de crédito la que nos permite reconocer la dignidad herida de cada persona y, pese a los obstáculos que este mundo sigue poniendo, la que nos empuja a implicar nuestra vida en la tarea compartida de posibilitar la vida digna de toda persona.

14º Domingo TO • 4 julio 2021

Un Dios que se coloca en los lugares más insignificantes de la historia humana, que se revela y encarna en lo que, por pequeño, por débil y vulnerable -y por ello más humano- se puede hacer transparencia de Dios y armazón del Reino, nos permite vivir nuestra humanidad en toda su intensidad. El Dios encarnado en Jesús es el Dios cercano que comprende y acompaña, que ofrece y propone, que espera y perdona, que respeta la libertad con que nos ha creado, que ama sin límite.

15º Domingo TO • 11 julio 2021

Este domingo próximo, la Palabra de Dios nos invita a reconocer que el proyecto de Jesús, el proyecto de fraternidad del Reino no es cuestión de eficacia y resultados, sino de entrega confiada, de abandono al amor, de capacidad de improvisar el amor compasivo y la ternura misericordiosa donde más necesarios son, donde la injusticia más los reclama con urgencia.

16º Domingo TO • 18 julio 2021

La oración del domingo nos ayuda a descansar. Nuestro descanso es contemplar agradecidamente –como harían los discípulos a su regreso de la misión– lo que el Señor va haciendo por nosotros, y acoger también compasivamente los fracasos, en el encuentro íntimo con Jesús, que recompone las piezas de nuestra existencia para seguir orientándola hacia nuestro ser misión para el Reino.

Solemnidad de Santiago Apóstol • 25 julio 2021

Este domingo, en que celebramos la solemnidad del apóstol Santiago, es buena ocasión para orar –y recordar– los fundamentos de nuestra fe. Y para, desde ellos, reorientar nuestra vida en humildad y servicio, como manifestaciones del amor, como camino de construcción de nuestra humanidad.

18º Domingo TO • 1 agosto 2021

Estamos en modo descanso. En modo «digestión» de lo vivido durante este curso terminado. Es buen momento para hacer balance tranquilo y sosegado de lo acontecido, de lo que ha llenado nuestros días, y poder preguntarnos de qué nos hemos alimentado.

19º Domingo TO • 8 agosto 2021

El cristiano ya no es nada más que cristiano. Quiero decir que no es algo que se añade a la propia vida, sino que la absorbe toda. La frase que se nos ha transmitido y que compendia todo esto es: Mi vivir es Cristo (Rovirosa, O.C. T.I, 153).

Asunción de la Virgen

Pediremos a nuestra Madre, la Virgen Santísima, que interceda por nosotros para que nos decidamos a vivir estas verdades. Para ello la invocaremos poniendo en nuestros labios y meditando en nuestro corazón las arrebatadoras palabras que Ella pronunció cuando el Verbo Encarnado y Ella eran como un solo ser indivisible. Las maravillosas estrofas del «Magníficat» han de ser para nosotros, además, el fundamento de nuestra acción apostólica y social. ¡Ese «Magníficat» al que nuestro egoísmo anticristiano ha relegado tantos años a los rincones del olvido!

21º Domingo TO • 22 agosto 2021

Cuando Jesús anunció la Eucaristía (que ahora sabemos muy bien lo que quiso decir, pero tal como lo dijo había motivo para desconcertar a cualquier oyente) muchos le dejaron. Jesús preguntó a los doce si ellos no pensaban también en dejarle, y Pedro contestó que a quién irían, si únicamente Él tenía palabras de vida eterna. Me parece que si alguien (entonces) hubiera hecho explicar a Pedro cuáles eran las palabras de vida eterna de Jesús, Pedro se habría visto en un compromiso (Rovirosa, O.C. T.I, 463).

22º Domingo TO • 29 agosto 2021

Miro hoy mi propia existencia con sinceridad, y con la misma ternura con que Dios la mira, para reconocer mis propias incoherencias e hipocresías. Son debilidades de las que necesito que el Señor me libere, de las que necesito convertirme. Una vez más, se lo pido al Señor.

23º Domingo TO • 5 septiembre 2021

Frente a los «activistas» que esperan recoger los frutos de su actividad como si las cosas apostólicas se midieran de la misma manera que las fábricas de zapatos, nos levantamos los que estamos seguros de que los frutos apostólicos dependen principalmente del grado de amor del apóstol (Rovirosa, O.C. T.IV, 274).

24º Domingo TO • 12 septiembre 2021

Para ir asentando la vida que fluye, es necesario que, cada cierto tiempo, nos formulemos y nos respondamos algunas preguntas: ¿Qué estoy viviendo? ¿Cómo estoy viviendo? ¿Por qué y por quién? Porque, aunque las preguntas sean recurrentes, las respuestas desde situaciones vitales cambiantes no serán siempre las mismas. Serán respuestas que nos van ayudando a crecer y avanzar en la construcción de nuestra humanidad.

25º Domingo TO • 19 septiembre 2021

Necesitamos experimentar la gratuidad del amor que acoge a los más pequeños, a los más frágiles, y los coloca en el centro de la vida para mostrar que así acogemos a Cristo mismo. Necesitamos construir la fraternidad (eclesial y social) desde esa centralidad de los pequeños, de los pobres, de los más vulnerables. Solo de esa manera experimentaremos de verdad el amor de Dios por cada uno de nosotros y nosotras, tal cual es: gratuito, incondicionado, sin límite.

26º Domingo TO • 26 septiembre 2021

Este próximo domingo la Iglesia celebra la Jornada del Migrante y el Refugiado. En el Mensaje para esta Jornada del Migrante y Refugiado, dice el papa Francisco que hace un llamamiento a caminar hacia un nosotros cada vez más grande. Un llamamiento a la Iglesia y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

27º Domingo TO • 3 octubre 2021

El Reino requiere hacerse niños, volver a vivir esa confianza original para poder acoger toda su riqueza de humanidad. Y necesita -los sueños se construyen juntos- una comunidad de hombres y mujeres comprometidos con el amor a fondo perdido que lo haga palpable, concreto y visible. Estamos convocados a ser la comunidad alternativa y fraterna que se necesita para que el mundo crea.

28º Domingo TO • 10 octubre 2021

La pobreza no es condición del seguimiento sino consecuencia de este. A medida que nos vamos configurando con Jesús vamos haciéndonos pobres como Él. A medida que crecemos en la experiencia de la amorosa presencia de Dios en nuestra vida descubrimos cuánto de innecesario para vivir ese amor hay aún en nuestra vida, y cuánto nos merece la pena irnos despojando de esa carga.

29º Domingo TO • 17 octubre 2021

El amor fraterno solo puede ser gratuito, nunca puede ser un pago por lo que otro realice ni un anticipo por lo que esperamos que haga. Por eso es posible amar a los enemigos. Esta misma gratuidad nos lleva a amar y aceptar el viento, el sol o las nubes, aunque no se sometan a nuestro control. Por eso podemos hablar de una fraternidad universal (FT 228).

30º Domingo TO • 24 octubre 2021

“Ojos que no ven, corazón que no siente”, dice el refrán. Y esta es una de las verdades de nuestra vida. Si vivimos ciegos y sordos ante lo que nos rodea, terminamos por vivir en la insensibilidad, ante todo. Nada nos afecta. Podemos pasar de largo ante las personas y sus sufrimientos. Porque la mirada nos hace conscientes, y nos empuja a la responsabilidad fraterna… si miramos correctamente, si estamos situados donde debemos.

31º Domingo TO • 31 octubre 2021

Si nos fijamos bien en la respuesta de Jesús en el evangelio de este domingo, el primer mandamiento es la escucha: “escucha, Israel”. Ponernos a la escucha para percibir que Dios es el único Señor y que el mismo amor con que le amamos ha de pasar por el amor al prójimo. Es la virtud de escuchar lo que nos permite sentir a Cristo en cada persona, y amar.

32º Domingo TO • 7 noviembre 2021

La relación verdadera con Dios –la oración sincera, el culto agradable a Dios– se establece siempre desde el reconocimiento del don, desde nuestra condición filial y desde la ofrenda de nuestra vida: Te ofrecemos, todo el día, nuestro trabajo, nuestras luchas, nuestras alegrías y nuestras penas, porque así podemos ir pensando como Tú, trabajando contigo, y viviendo en Ti, y llegar a amarte con todo nuestro corazón y a servirte con todas nuestras fuerzas.

33º Domingo TO • 14 noviembre 2021

Celebramos este próximo domingo la V Jornada Mundial de los pobres. En su mensaje, Francisco, entre otras cosas, nos dice: «Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos [los pobres], a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos.

34º Domingo TO • 21 noviembre 2021

La Verdad de Jesús –camino, verdad y vida– es la que manifiesta claramente el sueño de Dios, el Reino de Dios, la dignidad humana de todas y cada una de las personas, de todas sus hijas e hijos. La gloria (la verdad) de Dios, es la vida del ser humano. Todo cuanto agrede, hiere, niega, la dignidad humana, agrede a Dios, se transforma automáticamente en mentira. No hay hoy mayor acto revolucionario a favor del Reino de Dios que ser testigos de la Verdad.

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