Bendita ruptura entre trabajo y empleo

A poco que observemos la realidad, podremos observar la permanente existencia de dos procesos históricos contrapuestos.

Por una parte, la ciencia, uno de los dones del Espíritu Santo, va «descubriendo» lo que ha sido creado por Dios para el servicio de todas las personas. Por otra, esa tendencia humana a poseer y acaparar para sobresalir y acumular dinero y poder. Como la capacidad humana de crear crece exponencialmente, también lo hace la tendencia a poseer. En el cruce de estas dos tendencias se encuentra el futuro del trabajo.

Hasta ahora, la tendencia a poseer va ganando la batalla. A finales de abril nos informaban que en Amazon los robots controlan a los trabajadores, miden su productividad y elaboran informes sobre ellos. El resultado ha sido el despido de miles de trabajadores por no cumplir con las cuotas de productividad. Por las mismas fechas, la OCDE nos recordaba que la tecnología se llevará el 20% de los empleos en España, seguramente se llevará muchos más.

Como sabemos que la economía no debe «recurrir a remedios que son un nuevo veneno, como cuando se pretende aumentar la rentabilidad reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos» (Evangelii gaudium, 204), estamos abocados a que suceda algo extraordinario: la separación entre trabajo humano y empleo. En un futuro no muy lejano, los recursos económicos para vivir con dignidad serán independientes del trabajo realizado, que pasará a ser una actividad elegida libremente, expresión de la vocación de cada cual y donación al otro de los frutos producidos por las capacidades que Dios ha puesto en cada persona (Caritas in veritate, 63).

Esto no sucederá sin tu empeño, aunque lo más importante que puedes hacer para lograrlo es prepararte para ser libre.

Llévatelo y comparte

Esta sección también la tienes en documento pdf e imagen jpg para que la puedas descargar, imprimir, compartir…

 

Publicaciones relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba